miércoles, 7 de septiembre de 2011
La guerra que vendrá
no es la primera. Hubo
otras guerras.
Al final de la última
hubo vencedores y vencidos.
Entre los vencidos, el pueblo llano
pasaba hambre. Entre los vencedores
el pueblo llano la pasaba también.
Bertolt Brecht
lunes, 5 de septiembre de 2011
En tiempos de crisis, como ahora
Poemas desde Ciudad Juárez (de Carlos Macías Esparza)
Escribir con luz
Para Teresa y Arcadio por esa luz
APUNTES
Creo asumir el dolor ajeno, ese que nace de tus ojos, me lo
llevo entre las bolsas de mi saco, entre un libro que me regalaste
aquel invierno.
En aquel entonces el mundo nos parecía injusto,
todavía lo es, la tristeza a veces nos dobla,
creo verte sonreír cuando me asomo por tu mirada.
Creo que las ventanas son puertas para ver gente
gente reflexionando el suicidio.
Dios ve el infierno de esta ciudad a veces se le cansa la vista
y nos deja solos nos ignora por minutos, así comenzó el caos.
Cuando te veo por la cámara lenta de mis ojos
el mundo me perece más amabe.
RECONOCER LAS LLAMAS DE OTROS MUNDOS
¿Escuchas el fuego?
Hay guerra en el otro mundo,
alguien que nos escucha en esa tierra,
nos ve y nos dibuja, sabe de nuestro dolor.
Entonces nos vemos.
¿Escuchas el fuego?
Nosotros reconocemos ese olor a la pólvora
esa que nos quiere aniquilar,
hay guerra abajo, entonces toco tu puerta
para no decir tu corazón.
Te mandamos el correo, el antiguo fax o la
más vieja palabra llamada poesía tan solo con
un pretexto;
Queremos un mundo donde quepan muchos mundos.
LA CARTA LLEGÓ...
La carta llegó, como esas cosas que Dios no quiere soltar de sus manos,
abriéndole llagas, de tanto dolor, a veces ve salir humo de sus dedos,
entonces es tiempo de arrojarla a la tierra y
que muera el hombre, dicta el coro celestial
así llegó la noticia de tu muerte Samuel.
Ángeles vienen por ti en un trineo, tu última canción
poema que, para que no sea largo el viaje, te bendice sobre la tierra,
porque has sido un buen hombre, algunos pájaros cantan en tu camino.
Así se te despide en esta tierras, donde alguna vez apagaste el fuego,
con una sinfónica Zapatista que no pasa de una guitarra, una flauta o bien la
marimba que oíste los domingos en esta Plaza de San Cristóbal.
Este olor a tristeza que nos desgracia la garganta,
así se siente tu muerte Samuel.
Nos es triste verte partir, aquí hay un lugar parecido al cielo que construimos
juntos, pensando que te quedarías toda la vida, ojala esos ojos que nos ven
desde arriba te dejen ver al menos cada vez que haya fuego para que lo sepas apagar.
SIN DIOS EN LA TIERRA
Habían llegado los tres féretros.
El pueblo se volvía polvo, hay algo mágico parecido
a Macondo.
En las calles sólo se ven sombras, la poca gente
visible se oculta.
Unos hombres hacen un pequeño cráter en la tierra,
enterrar hondo que no quede nada de existencia.
Algunos seres malvados quemaron todo a su paso,
a lo lejos un niño entrega un vaso con cenizas, es lo
que queda de su padre y de su hogar.
Todo se cae a pedazos en el cielo no hay ninguna pizca
de existencia, la madre de ese niño lo ha perdido todo,
su noche será una hacha que parte la obscuridad.
LA POETIZA SUSANA CHÁVEZ ASESINADA
Llegaron los fotógrafos, la escena es terrible,
algunos muy tímidos se guardan las cámaras
al más joven se le ve caer una lágrima.
Los ojos tristes de un fotógrafo se negaban a ver
el fruto de existencia, pues él sabía lo que
la evidencia estaba en los ojos de poeta, la mano.
Allí estaba la mano separada del cuerpo, mutilada
separada con coraje, como si hubieran visto en ella
una boca y por ello tuvieran miedo, miedo de que
hablara? miedo de que escribiera con sangre?
pero allí estaba la mano separada de su cuerpo.
Enseguida se oyeron las sirenas, las radios, las claves
secretas todo era inútil porque ahí estaba una poetisa,
su mano estaba separada de su cuerpo.
Algunos aseguran que falleció asfixiada,
otros ingenuos aseguran que la muerte llego cuando la sangre
dejó de correr por su cuerpo, ilusos, dejó de existir
cuando ella vio a esos jóvenes dialogar su muerte.
NAVEGAR EN LA FRONTERA
1
Catorce esta noche,
para alguien no valemos más que una bala,
el viento sopla fuerte,
es el hombre convertido,
en demonio que nos roba el aire de nuestros pulmones.
2
El demonio los había encerrado allí estaba a lado de ellos, había cerrado puertas y ventanas los apuntaba con ojos de furia, y con la mano el objeto del crimen después los gritos el sonido de las balas que golpeaban contra las paredes y Dios que no estaba para que con su mano sagrada detuviera la masacre y la furia del demonio, que después se marchó que disque en vehículo, como si el demonio entendiera de eso, como si pudiera andar por allí paseándose, allí quedaron los cuerpos dentro de ese infierno ¿y dónde estaba Dios? Tal vez desvió su mirada y no ha vuelto a vernos más. Son diecinueve jóvenes estudiantes, el mundo se comienza a derrumbar, creo que me puede sepultar con ellos.
3
Esta noche las estrellas parecen estar cerca de mi mano,
hoy es Noche Buena y creo que nació un tal niño Jesús, y si nació tal vez tenga miedo de morir acribillado,
la luz de gran parte de los hogares se mantiene encendida,
se cena como si no se volviera a probar bocado se brinda con miedo
porque hay hombres que nos desean tanto mal,
tanto coraje, tanto dolor, que no hay pesadilla que los descifre.
4
Me ha derrotado el alcohol sobre esta barra recuerdo que unas balas acabaron con Luis Carlos Santiago fotógrafo, esta copa de más es por él, yo pienso en la mujer que está bailando desnuda sobre la pista, afuera la ciudad se inunda, no para de llover, creo que la lluvia son todas esas lagrimas, de todos los tristes de esta ciudad, la mujer que baila se acerca a mí, se marcha, sabe que no hay nada peor que un borracho triste.
Un poema desde Tijuana
La vida delineando sus esquinas.
La vida mordiéndose las uñas.
Atropellada. Contraída.
Pidiendo disculpas a deshoras.
Doblando el tedio cada noche
para vestirlo interminable cada día.
La vida. La que no existe.
La que da las condolencias al rostro en el espejo.
La que reconstruye los pedazos de las risas de cualquiera.
La que se dobla. La que se agacha.
La que con la barbilla limpia el polvo
y con la lengua humedece, hincha, redondea
las palabras que no pronunciará nunca.
El Otro. La Otra. Lo Otro.
Lo inaccesible.
Lo que con la punta de un dedo delimita una frontera.
El ruido. La distancia.
El trayecto infinito de la memoria.
Los pájaros surcando un horizonte
borroneados y en cámara lenta.
¿Qué es lo nuevo? Lo que no existe.
El largo aliento incontrolable.
La palabra ecuánime.
La palabra vacío.
El miedo. El escarnio. El asombro.
Nubes densas apenas fracturándose.
(Y la vida de nuevo se repliega.
Se hace ovillo. Fetalísima).
La que caravanea. La que se convierte en cenizas.
La que por un lado de la sombra acordándose, cruza las piernas.
La que ya no brilla.
El surco. El hombre. La herida.
La descomposición precisa en todo aquel irrevocable.
Lo que fagocita y se mete entre los ojos. Entre los dientes.
Bajo la lengua. Y te pronuncia. Te nombra. Te bautiza.
Lo líquido. Lo blanco. El manto enorme que espumea.
Que cubre. Que aplasta. Que excita.
Que te moja y te escupe entera dentro de la palabra salitre.
¿Qué es lo nuevo? Lo que no existe.
Lo que ya vino y ya se fue. Lo que se pudre. Lo que alimenta.
Lo que a cuenta gotas regala unos ojos no tan ciegos.
Lo dominante. Lo sustraído.
La monotonía sincopada en tiempos cada vez más permanentes.
El cansancio y la mentira haciendo el amor sobre sábanas sucias,
sin ganas.
La espera. El retorno. Los ecos.
Los pisos de mosaico o los pisos de duela. Receptores absolutos
de los pasos de nadie. Ese nadie. Cada vez más nadie. Retórico.
Lo absoluto. Lo incongruente e impreciso.
Fluyendo. Enorme. Colosal. Sorprendiéndonos como siempre en la eterna carnicería.
La muerte. La guerra. El odio. Nada nuevo. Todo eso existe. Ah, y el amor.
La queja. Lo injusto. El afuera. El adentro.
Salir. Regresar. Salir. Volver a entrar.
Los espasmos naturales de lo incomprensible.
El daño permanente.
La alteración.
La causa.
Lo nuevo. Lo que no existe.
Lo que nace. Lo que viene.
Lo que también será.
Lo de siempre. Lo que todos nos reconocemos. Nos sabemos.
Lo no desconocido.
La lupa.
La escritura.
El registro: Las voces.
Okupas (Ed. Letras de Pasto Verde, 2009) p. 12
sábado, 3 de septiembre de 2011
BECAS POR LA PAZ
"Cuando cumple un año de existencia, es un consuelo saber que Nuestra Aparente Rendición sigue trazando el mapa de nuestro dolor." (Alma Guillermoprieto)
Edición y prólogo de Lolita Bosch
Editorial Grijalbo, México. Noviembre de 2011
Han donado los derechos de sus textos para este proyecto:
Alejandro Almazán, Alejandro Pérez Cervantes, Alejandro Vélez Salas, Alfonso Orejel, Alma Guillermoprieto, Ángel Ortuño, Cordelia Rizzo, Daniel Luna, Daniela Rea Gómez, Diego Osorno, Edgardo Buscaglia, Eduardo Guerrero Gutiérrez, Feli Dávalos, Fernanda Melchor, Fernando Escalante Gonzalbo, Geney Beltrán, Heribeto Yépez, Jorge Volpi, José Carreño Carlón, José Eugenio Sánchez, José Manuel Prieto, Juan José Rodríguez, Julián Herbert, Julio Trujillo, Kristal Esttibalys, Leticia Guzmán, Liliana Pedroza, Lolita Bosch, Luigi Amara, Lydia Cacho, Magali Tercero, Marcela Turati, Marco Lara Klahr, María Rivera, Mario Bellatin, Miguel Gaona, Nadia Villafuerte, Óscar Martínez, Rossana Reguillo, Sergio Troncoso, Verónica Calderón, Vivian Abenshushan, Wilbert Torre y Yuri Herrera.
A todos: gracias.
BECAS POR LA PAZ: Proyecto y colaboraciones
NAR PONE LOS PRIMEROS 10MIL PESOS PARA ABRIR EL PROYECTO DE BECAS POR LA PAZ Y DONA LOS ROYALTIES DEL LIBRO QUE APARECERÁ PUBLICADO EN NOVIEMBRE DE 2011 Y SERÁ PRESENTADO EN LA FERIA DEL LIBRO DE GUADALAJARA. AHORA BUSCAMOS ESCRITORES Y ARTISTAS QUE QUIERAN DONAR SUS PROPIOS ROYALTIES, Y TAMBIÉN INSTITUCIONES CULTURALES O EDITORIALES NO GUBERNAMENTALES, UNIVERSIDADES, LIBRERÍAS, PROGRAMAS CULTURALES Y ONG'S QUE QUIERAN DONAR.
ASÍ COMO TAMBIÉN LECTORES QUE DESDE MÉXICO O DESDE CUALQUIER LUGAR DEL MUNDO QUIERAN Y PUEDAN COLABORAR CON ESTE PROYECTO PACÍFICO DE RECONSTRUCCIÓN.
¡CUALQUIER DONACIÓN ES IMPRESCINDIBLE!
BECAS POR LA PAZ: EL PROYECTO
Las becas van dirigidas a niños, niñas, adolescentes y algunos jóvenes cuya madre fue asesinada o desaparecida. Y son gestionadas directamente por la asociación Nuestras hijas de regreso a casa y, en su nombre, Marisela Ortiz.
** Necesitamos de 2 a 5mil pesos mensuales por cada niño o niña que reciba una beca.
Coordina: Marisela Ortiz. / Facebook
1) Necesitamos voluntarios para difundir y buscar nuevos colaboradores, para ayudarnos recaudar y también para organizar el funcionamiento del nuevo proyecto. Si pueden ayudarnos, escriban un mail a nuestraaparenterendicion@gmail.com con la leyenda "BECAS POR LA PAZ" en el asunto.
2) Si forman parte de una institución cultural, editorial o ong, así como si son artistas o escritores que quieren donar los royalties de su trabajo, pónganse en contacto con nosotros.
3) Pueden hacer una donación a través de este servicio de paypal. Cualquier ayuda, por pequeña que sea, es importante.
DONACIONES - BECAS POR LA PAZ
Nuestras Hijas de Regreso a Casa agradece su donación.
¿No tiene una cuenta PayPal? Utilice su tarjeta de crédito o su cuenta bancaria.
¡GRACIAS!
* Los logos y fotos de quienes colaboren, se añadirán a esta página porque queremos que todas las colaboraciones (a menos que quieran ser hechas de forma anónima) sean claras y que todos los lectores de NAR tengan la posibilidad de ver la evolución del proyecto.
PARA COMPROMETERNOS, JUNTOS, CON EL DERECHO A LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS Y NIÑAS VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA EN JUÁREZ, quienes nos recuerdan: "requerimos fortalecernos y prepararnos; por lo que hemos de apoyarnos en procesos terapéuticos que nos han permitido elaborar el duelo, al tiempo que desarrollamos nuestras habilidades creativas y conocemos de los derechos humanos".
No es necesario decir que la credibilidad y la trayectoria de Marisela Ortiz, así como de Nuestras hijas de regreso a casa, son garantía más que suficente del uso correcto y limpio del dinero recaudadado.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Edgardo Buscaglia - Paradoja de la represión...
Interesante análisis sobre el crimen organizado en México
(Agradecemos la aportación de Milton Medellín)
Otro poeta ha sido asesinado / Seguimos de duelo
Pueden leerla aquí: CONTRA EL ANONIMATO DE OTRO CRIMEN
Nos unimos a su duelo.
(Gracias a la aportación de Livia Díaz)